viernes, 26 de septiembre de 2014

Tres

Andrea, de 2ºA, toma la palabra:

"Hay días en los que sólo te apetece gritar. En esos días sientes que la vida te la juega una y otra vez, imitando una especie de círculo vicioso. Esos días son duros. Siento como si todo lo que un día construí se desmoronase destruyendo mis recuerdos, la vida que creé evadiéndome de todo aquello que creí ser malo. Dicen, que estas son las cosas que en un futuro nos harán grandes, que nos enseñarán cosas que de otras maneras no hubiéramos aprendido, pero la verdad, yo no sé si esto me está haciendo fuerte o si me está matando lenta y dolorosamente. 

Cada día que pasa te echo más de menos. En un principio pensé que era como una rara y pasajera obsesión, pero a la larga, me he dado cuenta de que estoy enamorada de ti como jamás lo había estado antes. Añoro tus labios, tus ojos marrones y tu sonrisa pícara. 

Mucha gente me pregunta ¿Por qué escribes sobre el desamor? Quizá porque me he quedado estancada en el recuerdo de nuestras manos unidas como piezas de puzzle, y no soy capaz de salir da ahí. Es duro necesitar a alguien más que a ti mismo, es realmente duro.

Los días se pasan lentos, más lentos que en las novelas de Blue Jeans. 
Ni tu vestías de azul ni yo era la princesa de un cuento. Hace tiempo que no veo en mis ojos aquella niña. 

Las nubes preguntan qué ha sido de nosotros, creo que se han dado cuenta de que ando un poco rota, pero sigo aquí, recorriéndome las calles, recordando aquellas tardes, haciendo los recuentos de las luces de ese valle, que cruzábamos saltándonos las normas como vallas. 


Ahora cuéntame mentiras y pensaré que te importo, no soy una chica de diez pero sigo en mis trece, si pudiera pedir tres deseos te pediría tres veces."

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